Recomendación de riego en platanera del 9 al 16 de julio de 2026
LAS RECOMENDACIONES DE RIEGO SE EMITIRAN TODOS LOS JUEVES, Y TENDRAN UNA VALIDEZ DE UNA SEMANA, DE JUEVES A JUEVES. EL MOTIVO ES QUE DESPÚES DE 3 AÑOS SE HA OBSERVADO QUE LA MAYORIA DE LOS EVENTOS DE LLUVIAS TIENEN UNA PREVALENCIA HACIA EL FIN DE SEMANA. POR ELLO VAMOS DESDE EL 2 DE OCTUBRE ESTAMOS HACIENDO LA RECOMENDACIÓN DE RIEGO DE JUEVES A JUEVES.
Las recomendaciones de riego se basan en los datos aportados por la Red de Estaciones SIAR, situadas en cotas medias del cultivo del plátano. Por lo tanto estás son datos estándar, que dependiendo de la cota de la finca, del tipo de suelo y la red de suministro estos datos tendrán que ser ajustados.
Los datos de la red de estaciones de La Palma nos muestran una visión global de los datos meteorológicos que complementan a la ya citada de SIAR
En caso, de precipitación, ésta se restará a la recomendación de riego y puede llegar el caso que no se recomiende el riego en esa zona.
Los datos de las recomendaciones de riego se basan en fincas con un marco medio, y una uniformidad de riego estándar y unas presiones de uso de la red estándar.
Las zonas donde se disponga de redes a presión la recomendación se puede ajustar a las condiciones de la red.
Recordar que el marco promedio en el cultivo de la platanera es de 6,1 m2 por planta.
Durante el periodo estival las precipitaciones serán, con carácter general, escasas o muy puntuales, por lo que el seguimiento de la humedad del suelo adquiere una especial importancia para garantizar un manejo eficiente del riego.
Se recomienda realizar un control periódico del contenido de humedad en el perfil radicular mediante sondas de humedad o mediante comprobación directa en campo, ajustando las dotaciones de agua a las necesidades reales del cultivo y evitando tanto el déficit hídrico como los excesos de riego.
Siempre que sea posible, las dotaciones semanales recomendadas deberían distribuirse en dos o tres riegos a lo largo de la semana, en lugar de concentrarse en una única aplicación. Esta estrategia permite mantener una humedad del suelo más uniforme en la zona de mayor concentración radicular, mejora la eficiencia en el aprovechamiento del agua, reduce las pérdidas por percolación profunda —especialmente en suelos de elevada permeabilidad— y disminuye el riesgo de estrés hídrico en la planta durante los periodos de mayor demanda evaporativa.
En caso de producirse precipitaciones, aunque sean de carácter débil o localizado, será conveniente comprobar previamente el estado de humedad del suelo antes de realizar nuevos aportes de riego, adaptando las dotaciones cuando las reservas hídricas del perfil resulten suficientes.

