Asociación de Criadores de Cabra de Raza Palmera (A.C.C.R.P.). Radiografía (I)

Este artículo fue publicado en el Revista Palca nº36. Ver revista completa

La Raza Caprina Palmera está constituida por animales que conservan en buena medida el acervo genético de los primitivos ejemplares que manejaban los aborígenes. Con el tiempo y una meritoria labor de generaciones de ganaderos, se ha establecido un genotipo que manifiesta una buena producción de leche de gran calidad al mismo tiempo que mantiene características que le permiten seguir adaptada al peculiar medio de la Isla de La Palma. Como en todas las razas reconocidas oficialmente se ha constituido una Asociación de Criadores para su protección y promoción. En estos artículos pretendemos mostrar sus características y actividades.

Censo de ganaderías.- La Asociación cuenta con 57 ganaderos, permaneciendo su número estable desde hace varios años. En la isla existe una gran tradición de explotaciones caprinas orientadas a la producción de queso, lo que resulta un atractivo para jóvenes que se quieran incorporar al sector.

Edad de los ganaderos inscritos

54%       ≥ 50 años
24%         
40 – 50 años
22%         
≤ 40 años

Censo de animales.- Existen 8.030 ejemplares inscritos los últimos 4 años en el Libro genealógico

57 GANADERÍAS
REPRODUCTORES
REPOSICIÓN
TOTAL
MACHOS
185
78
263
HEMBRAS
5921
1846
7767
TOTAL
6106
1924
8030
TAMAÑO MEDIO (Nº REPRODUCTORES/GANADERÍA)
104
Nº CABRAS/MACHO
32

El gran esfuerzo de los ganaderos por lograr una buena reposición para avanzar en los niveles de producción, hace prever un aumento de este censo ya que se deja la recría de los mejores animales para sustituir los adultos menos productivos.

La aplicación de un buen manejo higiénico-sanitario, reproductivo y alimentario, lleva cada año a progresar en la producción con los mismos gastos, lo que ha compensado el incremento de otros costos en las ganaderías. La demanda de queso artesanal para consumo local no se ha visto afectada por la crisis de este último periodo, lo que también ha contribuido a sostener la rentabilidad de las explotaciones.

.Cambios en el sistema de producción. Una propuesta.- 
Por lo común, debido a la falta de previsión (recría insuficiente, no planificar los partos,..), muchas explotaciones adquieren animales a otras para mantener su nivel de producción o de recría anual. Esto conlleva introducir en sus granjas ejemplares desechados por otros ganaderos, con lo que al desconocer su condición sanitaria y productiva, se compromete el mantenimiento del nivel de la propia explotación.

Como salida a esta situación, se propone un sistema de producción basado en un parto anual, con una buena reposición de la recría, el 30% del ganado adulto como mínimo, para sustituir los animales de peor calidad productiva por hijas seleccionadas de las mejores cabras de la explotación.

Esto requiere un cambio de mentalidad importante y realizar inversiones en las medidas de manejo a aplicar para lograr dicho objetivo. Las ganaderías que lo han asimilado van mejorando año tras año sus producciones, mientras, las que no lo han intentado pretenden suplir la baja producción con las ayudas económicas recibidas de la administración.

Hace 15 años, la mayoría de los rebaños se encontraban estabulados y sometidos a programas de alimentación y nutrición claramente desequilibrados; los problemas de abastecimiento y coste de la fibra constituían un importante factor limitante en la preparación de las raciones, comprometiendo la elaboración de un producto alimenticio correcto. Como resultado de ello, aparecen patologías metabólicas y otras importantes enfermedades que conllevan una elevada tasa de mortalidad de animales productivos y una merma de su longevidad.
Esta situación se vio agravada desde mediados del 2007, debido a la subida continuada del precio de los insumos.

En la actualidad, la explotación tipo de cabra palmera es familiar, pequeña con una media de 104 animales, en régimen semiextensivo y con una miniqueseria artesanal asociada. Existe dedicación exclusiva y se compatibilizan varias actividades profesionales: ganadero, quesero, distribuidor del producto final al punto de venta y recolector de forrajes autóctonos de alto valor nutritivo para la alimentación del ganado. El número de personas de la unidad familiar implicado en estas tareas, es lo que permite tener mayor o menor cantidad de animales, una sola persona puede atender entre 120 y 150 caprinos adultos, más un mínimo del 20% de jóvenes de recría.

Los ganaderos que optan por cultivar forraje propio, como complemento del importado, han notado una mejoría evidente en sus producciones. Unos pocos han apostado por la alimentación unifeed, sistema muy interesante que aporta una ración completa al incorporar la fibra con el concentrado: incluye los forrajes en fresco disponibles (tedera, tagasaste, tunera, maralfalfa, alfalfa, cornical, avena/archita,…) y subproductos agrícolas (plátano). De este modo, disminuyen el coste de la alimentación y la cantidad.

César Bravo Muñoz
Técnico de la A.C.C.R.P.

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